Situada en una instalación industrial de Rumanía, esta planta solar de 380 kW instalada en cubierta transforma un espacio desaprovechado en un activo energético de alto rendimiento. Gracias al uso de tecnología bifacial avanzada, el proyecto genera 403.750 kWh de electricidad limpia al año, lo que permite reducir los costes energéticos en más de 72.000 €. Más allá de los beneficios económicos inmediatos, el sistema evitará la emisión de 11.700 toneladas de CO₂ a lo largo de su vida útil, reforzando así el compromiso de la empresa con los objetivos ESG y la seguridad energética.